Por qué lloramos al partir cebollas

Por qué lloramos al partir cebollas

Por qué lloramos al partir cebollas

Llorar cuando se pica una cebolla es algo que seguramente te ha pasado, aunque tratas de que no ocurra en algún momento pasa, pero ¿conoces el porqué de este suceso cuando estamos en la cocina? Si no es así, continua leyendo y encontrarás la respuesta junto a ciertos tips que te ayudarán a evitar que llores cuando te encuentres cocinando este peculiar ingrediente.

La cebolla es la parte de la planta del mismo nombre que va creciendo en la zona inferior de esta, bajo el suelo. Es una hortaliza de origen asiático que viene siendo cultivada desde el 6.000 a.C. y desde Asia se logró expandir por toda Europa, luego y de allí se llevó a América. Se puede encontrar una gran variedad de cebollas que se clasifican de acuerdo a su tamaño, forma, usos, precocidad u origen.

Tiene diversos usos culinarios y puede comerse cruda o cocida. Además, también se le acreditan una serie de propiedades de tipo medicinal. Entre los varios tipos de cebolla que podemos encontrar están:

  • Cebolla dulce. Es la más común y también la de más versatilidad en la cocina. Posee una buena cantidad de azúcar, lo que la hace más dulce y debido a sus características es adecuada ya sea para freír o para asar.
  • Cebolla morada. Es la de sabor mucho más suave, pero con un ligero toque de picante. Si eres de las personas a quienes les gusta comer la cebolla cruda esta es la opción ideal.
  • Cebolla blanca. Es más grande que las demás, pero con una piel mucho más fina. Su sabor es más intenso y su textura es más crujiente que las otras, esto la convierte en el ingrediente  perfecto para freír y para incluir en salteados.
  • Cebolleta. Presenta un aspecto más delgado y alargado, con un sabor más dulce y suave que la cebolla amarrilla.
  • Chalota. Es muy común observarla en la cocina francesa, tiene un sabor delicado y suave lo que la convierte en un tipo de cebolla muy buscado.

Aunque son distintas en algunos aspectos todas tienen algo en común, cuando las picamos nos hacen llorar, ¿pero por qué ocurre esto? Y ¿cómo podemos evitarlo? Continúa leyendo y encontrarás las respuestas que buscas.

Por qué lloramos al picar cebollas

En términos científicos podemos decir que lloramos al picar cebolla ¡no por emoción! o ¡pesar! Lo que ocurre cuando partimos la cebolla es que nuestros ojos se irritan, esto sucede porque se  producen roturas celulares que le permiten a una enzima llamada alinasa tener contacto con una molécula de carácter inodoro que se encuentra dentro de la cebolla.

Cuando esto ocurre se produce entre otras cosas propanotial y esta sustancia al entrar en contacto con el ojo, provoca irritación ocular y lagrimeo además de que el ácido sulfúrico que se produce también contribuye a dañar la membrana conjuntival. Es decir, que los compuestos sulfurados de la cebolla reaccionan con la humedad presente en tus ojos, esto es lo que produce ácido sulfúrico.

Este último es el culpable de que tengamos una sensación de quemazón al picar la cebolla. Las terminaciones nerviosas que se encuentran en los ojos son altamente sensibles y detectan rápidamente dicha irritación. Aquí entra nuestro cerebro quien reacciona enviando una orden a los conductos lacrimales de producir más líquido, (lágrimas) para así poder diluir el ácido que está atacando y proteger  los ojos.

Tips para cortar una cebolla sin llorar

  • Utiliza un cuchillo filoso. Las enzimas que producen el llanto se liberan cuando rompemos o trituramos las células. Con un cuchillo filoso solo las rebanarás.
  • Coloca la cebolla en el refrigerador. Al colocar las cebollas durante 10 a15 minutos en el congelador, se reduce la cantidad de enzimas que estas liberan. El sabor no se afecta pero no llorarás al picarla.
  • Cortar la cebolla bajo agua. Es efectivo pero un poco difícil de realizar.
  • Pasar la cebolla por agua antes de picarla, La enzima que se libera se desnaturalizará por la combinación de agua y aire. Pero esto si afectará un poco el sabor de la cebolla.
  • Puedes usar protección si lo deseas, algún tipo de lente transparente que cubra por completo tus ojos para evitar que la enzima tenga contacto con tu vista.

De esta manera, podrás evitar la molestia desagradable de llorar cada vez que cortes una cebolla cuando estés cocinando.

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